MODELO DE CONSERVACIÓN
La agricultura, como principal gestora del territorio, respeta un modelo agro - pecuario - cinegético de conservación.
Seguimos la técnica de siembra directa a fin de evitar la erosión, ahorrar combustible y contribuir al mantenimiento
de la cubierta vegetal.
La salvaguarda y cuidado del entorno nos han llevado a una rigurosa y exigente selección fitosanitaria, utilizando exclusivamente aquellos productos que son inocuos para el medio ambiente.
El abonado con productos naturales, de nuestra propia cabaña, contribuye también al reciclaje y enriquecimiento del suelo de manera natural.
La optimización y control de las instalaciones de riego, nos lleva a hacer un uso racional y responsable del agua con el consiguiente ahorro de la misma.
   


EXPORTACIÓN
Y CONSUMO
De nuestra producción agrícola, la mayoría de los productos hortícolas se destinan al mercado nacional, aunque también se exporta a la Unión europea.
Trigo de calidad y remolacha azucarera constituyen materias primas,
que tienen su principal




comercialización en la industria alimentaria.
El proyecto vitícola ha comenzado con un minucioso estudio de suelos, que ha permitido determinar las variedades y patrones idóneos para la futura obtención de un gran vino de pago.


La finca registra una actividad permanente, pues la diversidad de cultivos y las tareas anexas que una agricultura responsable demanda, exigen un trabajo diario, una atención permanente y una alta especialización.

Contamos por tanto con una infraestructura en instalaciones y utillaje que nos facilita dicha labor a la vez que hace rentable y eficaz nuestra explotación: naves para alojar la maquinaria -en el propio recinto agrícola-, almacenes, báscula así como los aperos de última generación constituyen un aspecto importante de este complejo agrícola.

Nuestro equipo, altamente especializado, lleva a cabo todos los procesos de la producción desde el estudio de la composición de la tierra, a la selección de semillas, así como el análisis del impacto medio ambiental; sin descuidar los mejores métodos de siembra, riego, recolección almacenaje y distribución.

Las aguas subterráneas de la propia finca permiten que el 15% de nuestro terreno se destine a cultivos de regadío: vid, trigo, remolacha azucarera, maíz... La producción mayor es de remolacha con un volumen medio de 95.000 kg/ha a la que le siguen la alfalfa y el maíz.

Los cultivos de secano se reparten en 3.000 ha en las que la siembra de trigo y cebada abarca la mitad de dicha superficie.