VIRGEN DE LOS LLANOS
Algunas leyendas dicen que fue traída a España por Santiago, otras nos la descubren ya en el siglo XVII y ligada a la fundación del convento franciscano en los Llanos; los padres franciscanos se establecen junto a la modesta ermita que se levanta para albergar a la virgen de los LLanos.
La pequeña figura fue encontrada por un labrador de la zona cuando araba la tierra, la imagen siempre invocada para favorecer las labores del campo, hoy es llevada en procesión en una romería que se celebra en septiembre.

 

CRONOLOGÍA
Romana y árabe
Marquesado de Villena, que en 1375 inicia su separación de Chinchilla.
Partidaria de la Beltraneja acata la victoria de Isabel la Católica (s. XV).
Carlos V concede el señorío de Albacete a Isabel de Portugal. Se instalan en la zona distintas órdenes religiosas (s. XVI).
La orden franciscana se establece en los LLanos
(s. XVII).
Pasa a pertenecer al Marqués de Salamanca
(s. XIX).
Marquesado de Larios
(s. XIX).

 


La denominación Dehesa de los LLanos se extiende en la campiña junto a la ciudad de Albacete, la más pujante de toda Castilla-La Mancha, cuyo nombre de origen árabe: Al Basit -llano- parece estar directamente relacionado con esta Dehesa.

En el siglo XVII se levanta un convento de franciscanos junto a la ermita que durante largos años dio abrigo a la virgen de los LLanos, patrona de Albacete, cuyos festejos están íntimamente relacionados con la celebración de una feria que ha contribuido al desarrollo de la ciudad albaceteña. Feria franca por concesión de Felipe V, dicho certamen se trasladó en 1783 a Albacete donde cada año, en el mes de septiembre la virgen de los Llanos sigue haciendo su recorrido hasta "la sartén" -recinto ferial- en una popular y festiva romería. A mediados del siglo XIX, con las desamortizaciones de los bienes eclesiásticos, la finca es adquirida por el Marqués de Salamanca, para pasar, a finales de dicho siglo, a los Marqueses de Larios.

El núcleo constructivo de Dehesa de los LLanos lo conforman una sobria edificación solariega y otras estancias habilitadas como talleres, construcciones que se complementan con un pabellón de caza, las instalaciones ganaderas e industriales y otras dependencias diseminadas en los campos de labor. Todo el conjunto ha sido rehabilitado conservando sus señas de identidad.