Receta de Tarta Floral con Queso Curado Manchego y Lavanda

Una receta elegante y sorprendente para las fiestas: capas crujientes de pasta filo que forman una base en forma de flor, relleno cremoso de champiñón portobello y el carácter inconfundible del queso curado manchego. El toque aromático de la esencia de lavanda aporta una nota floral sutil que convierte esta tarta en un bocado memorable. Rinde 6–8 tartaletas individuales o una tarta grande.

 

 

Ingredientes (6–8 raciones)

  • Pasta filo: 6–8 hojas (o 1 paquete, según tamaño).
  • Mantequilla: 80 g (para pincelar).
  • Esencia pura de lavanda: 4–6 gotas (o 1/4 cucharadita de flores de lavanda secas infusionadas en la mantequilla).
  • Champiñones portobello: 300 g (limpios y laminados).
  • Nata para cocinar: 200 ml.
  • Huevos: 3 medianos.
  • Queso curado manchego rallado: 120 g (más extra para gratinar).
  • Trufa: unas lascas para terminar (opcional).
  • Tomate deshidratado: 40 g (picado fino).
  • Lima: ralladura de 1/2 lima para dar frescura.
  • Nueces: 30 g (troceadas, para decorar).
  • Granada: semillas para decorar (opcional).
  • Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada.
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación paso a paso

Preparar la mantequilla aromatizada

Derrite la mantequilla a fuego suave. Retira del calor y añade 4 gotas de esencia pura de lavanda (o 1 cucharadita de flores de lavanda infusionadas). Deja reposar 5 minutos y cuela si usaste flores. Esta mantequilla servirá para pincelar la pasta filo.

Montar las bases florales

Extiende una hoja de pasta filo y pincela con la mantequilla aromatizada. Superpone otra hoja y repite hasta tener 3–4 capas. Corta tiras de unos 4–5 cm de ancho y dóblalas en forma de abanico; enrolla cada tira formando un aro o flor y colócalo en moldes para tartaletas ligeramente engrasados. Pincela por encima con más mantequilla. Hornea a 180 °C durante 8–10 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Reserva.

Hacer la crema de champiñón

En una sartén calienta 1 cucharada de aceite y una cucharada de mantequilla. Saltea los champiñones portobello laminados hasta que suelten su agua y queden dorados. Salpimenta. En un vaso mezcla la nata con los huevos y 80 g de queso manchego rallado; añade la ralladura de lima y el tomate deshidratado picado. Tritura ligeramente los champiñones (o déjalos en trozos si prefieres textura) e incorpóralos a la mezcla.

Rellenar y hornear

Rellena las bases de pasta filo con la crema de champiñón. Espolvorea un poco más de queso rallado por encima. Hornea a 170–180 °C durante 12–15 minutos, hasta que la crema cuaje y la superficie esté dorada.

Desmoldar y decorar

Deja reposar 5 minutos, desmolda con cuidado. Decora con semillas de granada, trocitos de champiñón portobello crudo para contraste, lascas de trufa y nueces troceadas. Termina con un hilo de aceite de oliva virgen extra y, si te apetece, una pizca extra de ralladura de lima.

 

Presentación, maridaje y consejos

  • Presentación: sirve las tartaletas sobre una tabla rústica o en platos individuales; añade unas hojas verdes (rúcula o brotes) para contraste.
  • Maridaje: un vino tinto joven con buena acidez (Tempranillo joven) o un blanco aromático; también funciona una cerveza artesanal tipo amber ale. Para un maridaje clásico, acompaña con una cuña de Queso Curado Manchego Dehesa de los Llanos.
  • Consejos prácticos:
    • No abuses de la lavanda: su aroma es potente; 4–6 gotas en la mantequilla son suficientes para perfumar sin dominar.
    • Ralla el queso justo antes de usarlo para que funda mejor y conserve aromas.
    • Si prefieres una textura más fina en la crema, tritura todo; si buscas contraste, deja trozos de champiñón.

Conservación y reutilización

  • Conservación: guarda en el frigorífico hasta 48 horas en recipiente hermético; recalienta en horno a 160 °C para recuperar el crujiente.
  • Reutilización: las sobras funcionan muy bien para rellenar sándwiches calientes o para preparar croquetas de champiñón y manchego.