¿Eres intolerante a la lactosa y crees que tienes que renunciar al queso? Tenemos una buena noticia: todo el queso manchego de Dehesa de los Llanos es naturalmente sin lactosa. No añadimos enzimas artificiales ni realizamos ningún proceso industrial para eliminarla. Sencillamente, nuestro proceso de curación artesanal —con un mínimo de 3 meses para el semicurado y hasta 9 o más para el Gran Reserva— hace que la lactosa desaparezca de forma natural.

Elaboramos nuestros quesos con leche cruda de oveja manchega de nuestra propia ganadería en Albacete, sin aditivos, sin conservantes y sin lisozima de huevo. El resultado es un queso artesano con Denominación de Origen Protegida que pueden disfrutar las personas con intolerancia a la lactosa y también quienes son alérgicos al huevo.

¿Por qué nuestro queso manchego no tiene lactosa?

La lactosa es el azúcar natural presente en la leche. Las personas con intolerancia no producen suficiente lactasa, la enzima que descompone ese azúcar, y por eso experimentan molestias digestivas al consumir lácteos.

Sin embargo, durante la elaboración del mejor queso manchego ocurre algo fascinante: los fermentos lácticos que añadimos a la leche se alimentan precisamente de la lactosa y la transforman en ácido láctico. Este proceso, conocido como fermentación láctica, comienza desde el primer día de elaboración.

Después, durante los meses de curación en nuestras cavas, la lactosa residual se sigue degradando hasta prácticamente desaparecer. El principio es sencillo: cuanto más tiempo madura el queso, menos lactosa contiene. En nuestro caso:

CuraciónTiempo mínimoLactosa residualApto intolerantes
Semicurado3 meses< 0,5 g / 100 gSI
Curado6 mesesPrácticamente 0SI
Gran Reserva+9 mesesIndetectableSI

Todos nuestros quesos, incluido el semicurado con solo 3 meses de curación, presentan un contenido en azúcares inferior a 0,5 g por cada 100 g de producto, umbral por debajo del cual un alimento se considera apto para personas con intolerancia a la lactosa. En nuestras curaciones más largas (curado y Gran Reserva), ese valor es prácticamente indetectable.

Leche de oveja manchega: más digestiva por naturaleza

Hay otro factor que hace que nuestro queso sea especialmente amable con los estómagos sensibles: la leche de oveja. A diferencia de la leche de vaca, la leche de oveja manchega contiene menos lactosa de partida y una proporción de grasa y proteína que la hace más fácil de digerir.

En Dehesa de los Llanos, además, trabajamos exclusivamente con leche cruda procedente de nuestro propio rebaño de 5.500 ovejas de pura raza manchega, criadas en nuestra finca a las afueras de Albacete. Esta leche no se pasteuriza, lo que permite conservar los fermentos naturales que contribuyen a una digestión más completa y a un perfil de sabor imposible de replicar con leche tratada.

El resultado es un queso artesano que combina tres cualidades que rara vez van juntas:

  • Sin lactosa de forma natural, sin procesos industriales.
  • Sin lisozima de huevo, lo que lo hace apto también para alérgicos al huevo (un aditivo que muchas queserías sí utilizan).
  • Sin aditivos ni conservantes: nuestros únicos ingredientes son leche de oveja (98,32%), sal (1,56%), fermentos lácticos (0,06%) y cuajo (0,06%).

Nuestros quesos sin lactosa: elige tu curación favorita

Preguntas frecuentes sobre queso sin lactosa

Sí. Nuestras tres curaciones —semicurado, curado y Gran Reserva— presentan un contenido en lactosa inferior a 0,5 g por cada 100 g, el límite a partir del cual un alimento se considera “sin lactosa”. En las curaciones más largas el valor es prácticamente indetectable. La lactosa se elimina de forma natural durante la fermentación y la curación, sin necesidad de añadir enzimas artificiales.

Sí. A diferencia de muchos otros quesos del mercado, en Dehesa de los Llanos no utilizamos lisozima derivada del huevo en ninguno de nuestros quesos. La lisozima es un conservante común en la industria quesera, pero nosotros prescindimos de ella. Nuestros únicos ingredientes son: leche de oveja (98,32%), sal (1,56%), fermentos lácticos (0,06%) y cuajo (0,06%).

Los quesos industriales etiquetados como “sin lactosa” suelen ser quesos frescos o tiernos a los que se les ha añadido la enzima lactasa para descomponer la lactosa artificialmente. En cambio, nuestro queso pierde la lactosa de forma natural durante el proceso de curación: los fermentos lácticos la transforman en ácido láctico a lo largo de semanas y meses. El resultado es un queso sin aditivos, con un sabor más complejo y una composición más limpia.

Nuestros quesos están elaborados con leche cruda (no pasteurizada), por lo que las autoridades sanitarias generalmente recomiendan que las embarazadas consulten con su médico antes de consumir quesos de leche cruda. Dicho esto, el largo proceso de curación de nuestros quesos (mínimo 3 meses, hasta 9 o más) reduce significativamente los riesgos asociados. Te recomendamos consultar con tu profesional sanitario.

No. Nuestro queso manchego artesano no contiene gluten. Sus únicos ingredientes son leche de oveja, sal, fermentos lácticos y cuajo, ninguno de los cuales contiene gluten.

Conserva tu queso en el frigorífico entre 0 y 10 °C, envuelto en papel film o papel específico para queso. Te recomendamos sacarlo del frigorífico unos 20-30 minutos antes de consumirlo para que alcance temperatura ambiente y puedas apreciar todo su sabor y aroma. Una vez abierto, consumir preferiblemente en los días siguientes.

Disfruta del queso manchego sin preocuparte por la lactosa

En Dehesa de los Llanos creemos que la intolerancia a la lactosa no debería privarte de saborear un queso artesano de verdad. Nuestros quesos manchegos con Denominación de Origen nacen de una finca con más de un siglo de historia, un rebaño propio y un oficio que se transmite de generación en generación. Y todos ellos son naturalmente sin lactosa.

Descúbrelos, pruébalos y comparte la experiencia con quienes creían que el queso ya no era para ellos.